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17 Agosto 2018

“La educación inclusiva allana el camino para entender los derechos humanos”

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Sue Swenson,nueva presidenta de Inclusion International

Inclusion Europe ha entrevistado a Sue Swenson -nueva presidenta de Inclusion International- durante el Congreso mundial de la organización en Birmingham. Basándose en su experiencia como madre de un joven con grandes necesidades de apoyo y en su experiencia profesional trabajando en Estados Unidos, Sue explica cómo las escuelas pueden ser inclusivas para todos.

 

¿Por qué la educación inclusiva es importante?

Creo que la educación inclusiva allana el camino para comprender los derechos humanos. Cuando se incluye a los niños con discapacidad intelectual en las escuelas, las discusiones sobre los derechos humanos de repente adquieren un significado muy práctico. Y esto ayuda a asegurar que nuestros hijos obtengan una brújula moral durante su educación.

¿Qué barreras a la educación enfrentan los estudiantes con discapacidades en Estados Unidos?

En EE.UU. el derecho universal a la educación está garantizado por la ley. A ningún niño se le puede decir que está "demasiado discapacitado" para asistir a clase. Sin embargo, siempre existe el riesgo de que estos niños sean ubicados en un centro de educación especial.

¿Cómo podemos lograr la inclusión?

Solemos decir que debemos respetar la opinión de los padres que se oponen a la educación inclusiva. Pero creo que debemos pensar en cómo llegar a estos padres y ayudarlos a comprender la importancia de incluir a todos y todas. Como padre, puedes inscribir a tu hijo en la escuela que quieras, pero no puedes excluir al hijo de otra persona. Es simplemente de justicia básica que cada familia pueda elegir dónde mandar sus hijos.

¿La inclusión beneficia a todos?

La mayoría de los padres saben que sus hijos no tienen el mismo talento en todos los campos. Por ejemplo, un niño puede ser un genio de las matemáticas y al mismo tiempo tener dificultades con la ortografía. ¿Qué vamos a hacer con estos niños sin una pedagogía centrada en satisfacer las necesidades individuales de cada uno? Necesitamos cambiar la mentalidad de los padres para que se den cuenta de que si cada niño obtiene lo que necesita, esto beneficia también a sus propios hijos.

¿Cómo fue la inclusión de su hijo Charlie en la escuela?

Te contesto con un ejemplo: una vez envié a Charlie a la misma clase en la que había estado su hermano mayor cuando estaba en segundo de primaria, porque sabía que tenían una actividad llamada ‘Momento de los cuentos’ después de la comida. En esta actividad, la maestra leía cuentos a los niños -generalmente libros ilustrados- para que pudieran calmarse después del almuerzo. Tengo que decir que la maestra era muy experimentada. Le pregunté si Charlie podía asistir a esa actividad específica. Me dijo: "Sí, creo que podemos gestionarlo". Después de dos semanas, me llamó de nuevo para "pedirme un favor". Enseguida pensé que quería que Charlie dejara de asistir a la actividad de los cuentos. ¡Pero todo lo contrario! Me dijo que los otros niños no querían que los profesores enviaran a Charlie de vuelta a esa pequeña habitación especial donde se quedaba todo el día: "Creen que es triste y les gustaría que esté con nosotros toda la tarde". Por supuesto me encantó la idea, y así es cómo Charlie empezó a quedarse más tiempo. Un par de semanas más tarde, la maestra me llamó de nuevo para decirme que los niños querían que Charlie se uniera a ellos para la clase de ciencias de por la mañana, ya que pensaban que a él le gustaría esa clase. Al final del año, me dijo que había sido su mejor año de enseñanza, y como ya he mencionado, ¡era una maestra veterana! Los otros estudiantes simplemente se dieron cuenta de que Charlie estaba realmente interesado en lo que estaban haciendo y que quería estar con ellos. Aunque no podía expresarlo con palabras, su comportamiento estaba muy claro. Y ellos lo entendieron.

¿Qué papel jugaron los otros niños en la inclusión de Charlie?

Cuando Charlie estaba en cuarto de primaria, lo presenté a los otros niños y les pregunté: "¿Sabéis qué es la presión del grupo de pares?". Me dijeron: "Oh, sí, la presión del grupo es malísima, por ejemplo, te puede llevar a que tomes drogas". Yo respondí: "Sí, pero también puede ser algo bueno… Quiero que te sientas libre de ejercer un poco de 'presión de grupo' sobre Charlie. Si empieza a molestarte en clase, presiona su antebrazo y mira si eso lo tranquiliza". Todos los niños lo han hecho cuando ha sido necesario. Y en mi foro interno pienso: “Bien, aquí tenemos a un grupo de niños de nueve años que saben cómo intervenir cuando alguien con autismo está sufriendo una crisis, ¡qué bueno! ¿no?" Al final del año escolar, los niños dijeron que Charlie era su compañero de clase preferido porque "sin importar quién seas, siempre puedes ayudarlo”.

¿Qué lección podemos aprender del recorrido de Charlie en la educación?

Charlie necesitaba una educación que le permitiera ser él mismo con los demás. Va a depender de otros seres humanos el resto de su vida. Es por eso que yo quería que supiera cómo decidir en quién puede confiar, y cómo lo respetan los otros. Y lo ha aprendido. ¿Pasó un examen para eso? No. ¿Tiene un diploma que lo pruebe? No. ¿Aprendió a ser él mismo? Absolutamente sí. ¿Y no es para eso que la mayoría de nosotros vamos a la escuela? Para saber qué nos gusta, quiénes somos y cómo interactuar con los demás.

¿Cómo podemos entender e interpretar las formas en que una persona con grandes necesidades de apoyo expresa sus elecciones?

Quiero contarte otra historia: una vez nos mudamos y necesitábamos encontrar una nueva persona de apoyo para Charlie. Siempre lo teníamos presente en el salón cuando estábamos entrevistando a nuevas personas de apoyo, solo para ver cómo respondía ante ellas. Una vez entrevistamos a un chico que yo personalmente pensé iba a ser un desastre, y le dije a la persona que administraba el apoyo de Charlie: "Cualquiera de estas personas está bien, pero no ese tipo". La gerente me dijo: "Pero esa es la persona Charlie ha elegido”. Estupefacta, le pregunté: “¿Qué quieres decir?”. Para ese entonces, ella conocía a Charlie bastante bien, y me contestó: “¿No te has dado cuenta de que cada vez que entrevistamos a gente él mueve su silla hacia la persona que él quiere y le da palmaditas en el brazo?”. Yo lo achacaba a su amabilidad, pero ella sabía que era su forma de elegir.

¿Cómo contribuyó Charlie a mejorar la educación de las escuelas en las que ha estudiado?

Lo ha hecho de varias maneras, pero me gustaría contestarte con un ejemplo específico: cuando Charlie estaba en el 3º de la ESO, fue a un curso de teatro. Un día, la maestra me llamó presa del pánico y me dijo: "Me temo que tendremos que organizar una reunión para crear un programa de educación individualizado para Charlie. No podemos seguir con esta situación: está haciendo ruidos todo el tiempo, siempre está gimiendo. Le dije: “Nos podemos ahorrar la reunión: si se queja significa que está aburrido. La maestra me llamó una semana más tarde para darme las gracias por mi consejo y me dijo: “De hecho, estaban aburridos todos los niños". Obviamente, como profesora de teatro, no quería aburrir a sus alumnos. ¿Y adivina? Ese programa de teatro ahora está ganando premios en todo Minnesota. Charlie ya no está, pero me gusta pensar que tuvo algo que ver con eso.

 

Esta entrevista ha sido realizada por Angelika Hild para Inclusion Europe. Se puede consultar la versión original en inglés en este enlace.

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